El campo de internamiento de Argelès, fue testigo y protagonista de una de las acciones más conmovedoras del exilio español en Francia. Y que demuestra el valor y la conciencia política de las mujeres republicanas. Corría el mes de Marzo de 1941 cuándo en el campo de Argelès se recibió la orden de deportar a los brigadistas internacionales a los campos de internamiento del norte de África. La noticia suscito el interés de los refugiados por cuanto se sabia que la deportación a África significaba prácticamente una sentencia de muerte.
Ante esto como es lógico los brigadistas se resistieron a embarcarse rumbo a Marruecos, Argelia y Túnez, como no podía ser de otro modo, estos contaron con el apoyo de los republicanos españoles, un apoyo moral, pero entonces ocurrió algo insólito para la época, porque fueron las mujeres quienes se amotinaron contra la medida. Los hombres no se atrevían por miedo a las represalias (eran en su mayoría ancianos o heridos) y fue entonces el campo de mujeres el que se levanto, en una protesta tan unánime y violenta que las propias fuerzas que las guardaban cogieron miedo. En pocos minutos la avalancha de mujeres avanzaba hacia el reducto donde se intentaba sacar a rastras de sus barracas a los brigadistas, rompieron las alambradas y arrasaron con todo.
Desde el exterior del recinto llegaron elementos armados para imponer el orden, y se encontraron una muralla de españolas protegiendo a los internacionales. Con las uñas, con los dientes, con cualquier cosa que sirviera para defenderse, se batieron con los senegaleses y los gendarmes, que las agarraban del pelo y las arrastraban por el suelo, ellas les mordían, les agarraban las piernas y acababan tirándolos al suelo.
Los brigadistas permanecieron en Argelès, las republicanas habían vencido. Días después se organizo un enorme dispositivo militar que incluía barcos de guerra vigilando la operación desde la costa, que consiguió sacar a los internacionales del campo. Aunque resistieron con decisión no consiguieron impedir el traslado. Reducida la resistencia, los responsables policiales ajustaron cuentas con las españolas. Aquellas que fueron consideradas culpables acabaron en los campos de castigo de Mon-Louis y Rieucros.
Y aún hubo otra importante lección de solidaridad por parte de las españolas, no hubo ni una sola traición, ni una sola denuncia hacia las que iniciaron la revuelta. Las detenidas fueron señaladas por las autoridades y los guardias del campo: ninguna protesto cuando fue arrestada como responsable sin haberlo sido efectivamente.
Fuente: La última gesta Los republicanos que vencieron a Hitler (1939-1945) paginas 446,447, y 448.
2 comentarios
Noviembre 8, 2008 a las 5:23 pm
[...] El motín de Argelèsloveoysuboandorra.wordpress.com/2008/10/15/el-motin-de-argeles/ por frans hace pocos segundos [...]
Noviembre 8, 2008 a las 5:49 pm
Emocionante. Impactante.Toca la fibra